La Gaceta Oficial de la Republica de Cuba salio a la venta con la publicación sobre las resoluciones al tratamiento laboral y salarial para los trabajadores disponibles e interruptos y modificaciones al sistema de gestión empresarial cubano.
Los Decretos ponen fin a las especulaciones existentes desde que el gobierno anunciara el despido masivo de trabajadores en el sector estatal y el levantamiento de prohibiciones para el trabajo por cuenta propia.
Como esperábamos los decretos llegan plagados de contravenciones y tributos que dejan poco espacio a la prosperidad de los interesados en convertirse en cuentapropistas.
El gobierno dispone cobrar hasta el 50% de impuestos de los ingresos personales, liberando del pago a quienes ingresen menos de 5.000 pesos al año, 120 cuc según el cambio actual. Los cuentapropistas que contraten fuerza laboral deberán pagar el 25% del salario de cada empleado. Prosigue el decreto con una serie de tributos que según el semanario oficial Granma están destinados a evitar el enriquecimiento del sector privado.
Después que el gobierno diseño un país sin economía, intenta recuperarse con la población sumida en la pobreza y sin posibilidades de enfrentar el reto. Según las opciones dejadas por el sistema durante mas de medio siglo , los cubanos estamos acostumbrados a buscar el pan día a día, incursionar en el mercado negro para subsistir y lucrar los bienes del estado como forma de “resolver” la situación domestica.
Resulta inverosímil idear de la miseria el negocio privado para prosperar de forma independiente. Como increíble que el sector privado adsorba gran parte de los desempleados si al empleador se le impone un desproporcionado gravamen por cada trabajador con el supuesto fin de evitar la explotación de la fuerza laboral hasta el momento masacrada por el Estado con salarios discordantes de la oferta en el mercado estatal.
Las regulaciones decretadas buscan el control del mercado y extraer las ultimas gotas de infortunio de la población para salvar el sistema económico centralizado que desbarato la economía del país donde el poder económico es temido por el poder político.
Estas medidas no son más que el reflejo del poderío que ejerce el régimen sobre el país. No es necesario ser buen observador para saber donde esta concentrada la riqueza escondida bajo la influencia de las altas esferas gubernamentales. Riquezas que no saltaran a incursionar en lo privado por su procedencia corrupta. Ya sabemos que son sostenidas por la reverencia servicial y cuando fallan un grado en su inclinación se vuelven el blanco de acusaciones públicas, si antes no logran el exilio.
Sin mercado mayorista, con el peso tributario sobre los hombros, un sistema de vigilancia basado en el oportunismo y la consigna de que la economía de mercado forma parte de las armas del enemigo capitalista, el gobierno establece su estrategia para eliminar cualquier vestigio de prosperidad económica privada, preparando el cerco desde los inicios.
En lo adelante mas que bonanza escucharemos de operaciones policiales como el Plan Maceta que abonan el terreno para las prohibiciones y derogación de los decretos promulgados por conveniencia del régimen. La desconfianza que asumimos los cubanos no es mas que el resultado de las acciones del régimen que cada vez que se enferma se vacuna con el pueblo.

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