Hoy como nunca fui presa de sus bezos
y en el intento de eludir su ambición
quede atrapado en el deleite de sus labios
enardecida el alma, corrientes de fuego
sometieron mi juicio a su voluntad.
Recorrí su piel con cien manos de ganas
arruine su peinado con la furia de dios
y ella no se como, en un abrazo
tallo en mi cuerpo el desnudo de dos.
Cerraron filas las hierbas color esperanza
y en cómplice silencio con las flores blancas
ocultaron con celo la alcoba improvisada.
El cielo vestido de luto estrellado
cayo como manto sobre nuestros cuerpos
la cordura excitada menosprecio los limites,
el temor humano estremeció de deseo
y ya sin remedio, a su embrujo atado
un suspiro en mi oído nos elevo al cielo.
Manchados de noche, hierbas y flores
juramos amarnos hasta el fin de los días
y no quise prometer mas por miedo al quebranto.
Hoy como nunca soy presa de sus besos
en sueños la evoco, la llama el recuerdo
de habernos amado como dos infieles
que les basta un segundo para el beso eterno.
No he repetido otro vano intento
de escapar del idilio que me duele tanto
porque de su cuerpo quiero vivir preso
porque ya no vivo si no esta a mi lado

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