Powered By Blogger

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La Libertad de Arevalo

“Hno. Cesar, a Libertad  y a mí la dictadura nos sigue denegando la carta blanca para Suiza. No estoy bien de  salud, hoy la  dermatóloga me dijo que tengo que operarme los dos quistes  que tengo en la  nariz pero  tengo miedo de operarme  en Cuba. ¿Qué me aconsejas? Saludos. Arévalo.” Reproduzco en texto integro del  SMS que en  la  noche de ayer me envió Bernardo Arévalo  Padrón.

El periodista independiente Arévalo  Padrón cumplió seis años de privación de  libertad por  el delito de desacato, su osadía fue llamar  mentirosos a Fidel  Castro Ruz ex presidente de Cuba y  a Carlos Lage Davila, ex  secretario del  Consejo de  Estado.

Extinguida la condena, el  13 de noviembre de 2003, su situación  como  perseguido político  se hizo cada vez mas   critica por  lo que decidió  solicitar refugio político  en Europa el  que le fue otorgado  por el  gobierno de Suiza. Fui testigo  y  consejero de los trámites, la  desesperación en que había sumido a Bernardo el  hostigamiento de las  autoridades policiales reclamaba   brindar todo  mi  tiempo.

En agosto de 2009 la embajada de Suiza le concedió la aprobación del  refugio. Consideramos entonces que era el fin del  martirio vivido por Bernardo y su esposa. Otorgada la visa, solicitaron el permiso  de salida a las autoridades  migratorias y sin esperarlo, le  fue denegada.

Arévalo Padrón trabajador ferroviario devenido en periodista independiente y su esposa Libertad Acosta Díaz secretaria de la  Iglesia Católica  de Aguada de Pasajeros “Jesús  Nazareno el  Buen Pastor “, quedaron atrapados en la red  que retuerce el derecho del libre movimiento  de  los  cubanos: la tarjeta blanca.

Con la  voluntad que los  caracteriza, el  matrimonio continúo su vida plagada de exclusión hasta que el  dialogo entre el  Cardenal  Jaime Ortega y  el  gobierno cubano propicio la oportunidad de  intervención de la  Iglesia Católica en la  tramitación de su dilema. A través de  Orlando Márquez Hidalgo, secretario del cardenal y director de  la revista católica “Palabra Nueva” conocieron de las  gestiones realizadas por la jerarquía eclesiástica.

El  18 de octubre de 2010 Arévalo  Padrón converso por  cuarta y ultima  vez  con Márquez Hidalgo quien aniquilo su esperanza al  comunicarle que  las gestiones con  el  gobierno han sido infructuosas en su caso y otros  similares.

Es  en este punto  donde  el aplauso al dialogo Iglesia-gobierno queda detenido en el aire y   se reinicia,  diezmado, con el  romance televisivo de   las partes  en la  apertura  de  nuevos  seminarios  religiosos.

El  resultado del dialogo llega a  su fin con la  inesperada respuesta  de presos políticos  que se niegan a ser deportados  y  síntomas de intolerancia  que describen la  continuación de la política dogmática  del  gobierno. Cabe preguntar de  que parte esta el odio y  de cual  la  disposición  al  dialogo tantas veces servida  sobre la  mesa. De que lado  esta la  mano que golpea y de  cual la  mejilla que se ofrece. Donde  están las  verdaderas intenciones de  aniquilación.

Cuando se confunde el interés del  dialogo se corre el riesgo de  invocar el beneficio publico para el bien de  un grupo y  esto, sin lugar a dudas, es la esencia de las  dictaduras.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Crisis violenta


Centro  Habana 4 de  noviembre de 2010. Minutos  antes de entrar en la escuela Gabriela  la hija de mí esposa decide regresar a la casa acompañada de la   amiga con el fin de recoger el material de estudio olvidado.  Como aun tenia tiempo decidieron no apresurarse y tomar por el camino mas  transitado. Ambas se sorprendieron  cuando el joven  de  unos veinte años que antes habían visto   merodeando el Instituto  Preuniversitario “Arístides Viera”, se cruzo en  su camino. Sin dejarle espacio a reaccionar, el ladrón  se abalanzo  sobre el cuello de Gabriela para arrebatarle la fina cadena de oro que llevaba en su cuello. El grito de espanto provoco la  huida del  asaltador que corría con el  dije como premio de su fechoría dejándole desgarrada la camisa de  uniforme escolar, un moretón en el cuello y  el  trauma  en la adolescente.

Media  hora después estábamos  en la  Quinta Estación de la  Policía para realizar la denuncia. Allí nos enteramos que el delito se estaba repitiendo con frecuencia preocupante para las autoridades.

Aun cuando no se publican los  sucesos en la  prensa oficial  por su connotación  los  pobladores de   ciudad conocen de  hechos  como  el asalto a  la  cafetería “El Becerra” del municipio playa ubicada en 70 y 19 donde  propinaron catorce  puñaladas al  dependiente ocasionándole la  muerte, pocos días después el asalto  del  trabajador de la Hamburguesera  del   conocido puente Almendares del mismo municipio al  que hirieron con dos puñaladas para arrebatarle 500 pesos, los asaltos  a  los  ómnibus urbanos y otros  que describen la ola de violencia desatada el ultimo mes en la  capital  del  país.

Las  autoridades  gubernamentales afirman que la delincuencia es un fenómeno extraño al  socialismo devenido de formas sociales pasadas y es precisamente el  socialismo el sistema capaz  de erradicar este mal. Para combatir este  fenómeno que afecta al universo, en 1999 el  gobierno recrudeció el Código Penal agravando las penas de varias figuras delictivas. Por aquel entonces publique varios  artículos sobre  el  error  de poner en riesgo la  correlación delito-sanción y las valoraciones circunstanciales del delito. Diez años después las  consecuencias  están latentes en la medida que el  robo estrecha vínculos con  la  violencia que ejerce el  comisor  del  delito para evitar ser incriminados.

El  aumento del  desempleo  y  la incertidumbre económica que vivimos  los  cubanos provocan desconciertos sociales que superan la represión y el  castigo por  parte  de las autoridades. Los cubanos esperamos que continué elevándose el índice de criminalidad en el venidero  año  sin la debida respuesta del  gobierno que jugo la  carta  errada  con el  recrudecimiento del  Código  Penal para omitir las  verdaderas medidas que restauran la economía del país y purifican la  sociedad.

Un dia de carcel

 Cualquier cárcel de Cuba, 04:45 horas

La tonfa golpea los candados de las  celdas para hacerlo chocar contra las puertas de hierro. El  sonido estridente  pone fin al único momento  de  paz  de los prisioneros, el sueño. Los inadaptados saltan como resortes  de las  literas, los  veteranos  continúan entre el  sueño y la vigilia hasta que pasado algunos minutos el grito oprime el espacio:

¡Destacamento firmes!

Esta vez  todos  los prisioneros  se  incorporan vestidos dando paso  al primer terror del  día: el recuento. Se  abren y cierran las rejas. A medida que se acerca el  sonido metálico  cada  recluso se percata de la proximidad de los uniformados.  La escuadra de guardias  se distribuye  la  tarea de  recordar a  los  prisioneros que  se encuentran atados al  dominio de su inseguro poder.

Dos guardias cuentan cada uno de los  presos, otros dos habilitados con cabillas de hierro  golpean  los  balostres de las ventanas para asegurar que no se encuentren lesionadas. El jefe se  encarga de combinar las acciones con voces ofensivas:

-Arriba muchachas pónganse la  blusa. Esas p… que hablan. Las  manos atrás m…

  Comienza el aseo con el agua almacenada en pomos  plásticos. Pasada media hora comienza el abrir y cerrar de rejas,  esta  vez para distribuir el desayuno. En fila salen de cada celda los quince o veinte presos confinados  en  ellas. Al  final  de la  galera  el reo que distribuye la tizana advierte otro día sin pan.

Vuelven los presos a sus literas para engañar al hambre con  el  sueño ya difícil de conciliar.

Afuera el sol  nace en sentido opuesto temeroso de  irrumpir en el reino  de la  oscuridad. El espacio se convierte en nada y el silencio en pequeñas tertulias que se terminan en discusiones a  medida  que  avanza  la  conversación. Se esparcen como  zumbido los  miles  de diálogos que salen de  las  celdas para  apresar  el  aire ralentizado por  el  hacinamiento.

Rompe  la  rutina los funcionarios del  orden para advertir la llegada  de visitantes interesados  en conocer las  condiciones  en que conviven los  prisioneros. A pesar de la  escasez de agua los confinados lustran las  paredes mugrientas de los  baños colectivos, organizan y  recogen  sus  pertenencias acomodando  las celdas para que no se eche a ver el poco espacio para  la convivencia  en ellas. Cuando todo esta  listo el  funcionario de la  galera pasa  inspección y acomoda las  impertinencias.

Los  visitantes llegan  afirmando las  mentiras gubernamentales  sobre  los derechos del  preso. Cada encarcelado conoce  que no puede abordar a  los “compañeros”  con quejas, las  consecuencias han sido explicadas infinidades de veces con medidas punitivas en  contra del  crítico. La  visita de dura cinco minutos imagino que el  informe realizado  por  los  visitadores le  lleve mas  tiempo confeccionarlo.

Al  mediodía la  fila de  cuerpos  febles imitan  la acción del desayuno. Salen de las celdas en busca del almuerzo con ojos ansiosos  de borrar el hambre de sus pensamientos. La ración no alcanza  para  eliminar  el  apetito pero  eso  no es lo importante. Lo vital  es  que no haya ningún  alimento descompuesto que ponga a la  mayoría en los excusados y  sin remedios  para la indigestión.

La  tarde imita la rutina de la  mañana;  con suerte los  prisioneros saldrán a  tomar  sol, estirar las  piernas, conversar al  aire libre.  Si no se  puede el  funcionario dará la explicación pertinente.

- Reclusos, no hay sol-.    

Sin salir de  la  celda  la tarde se extiende hasta el horario de comida. Otra vez  salen  los  reos de sus  celdas con los  pozuelos  plásticos  en  la  mano a buscar los setenta gramos de arroz, caldo y  picadillo vegetal o algún invento que propicia  el  ahorro. Termina entonces el compromiso gubernamental de alimentar a los cuerpos almacenados.

 Con el fin de la  tarde llegan las  horas temidas por los frágiles,  el hambre acumulada durante el día  se multiplica. Unos observan los movimientos ilegales para acumular  delaciones premiadas con posiciones de  mando sobre los reclusos, otros relajan su cuerpo ante intensiones morbosas exacerbándose el  fuego del  infierno.

La  noche enciende la penumbra en las  celdas  y pasillos de  las  galeras. Lectura, juegos prohibidos, drogas, alcohol  y  las  dos  horas de televisión aprobadas para ver el  noticiero oficial y la  novela de  turno.

Consumido  el tiempo a las 22:00 horas se escucha el  grito del  recuento.

- ¡Destacamento firme!-

Se repite el  episodio de  la  mañana, esta  la  orden es apagar las luces, dormir.

A la  01:00 hora se escucha gritos y golpes en la  reja  de  la  celda. Quienes se levantan abruptamente terminan regresan al  sueño. El ruido llega de un prisionero que urge asistencia médica. Pasara tiempo antes de ser atendido, algo  común no alimenta el desvelo.

- ¡Destacamento firmes!

Todos  se  levantan soñolientos en espera de ser contados. El día comienza con la  noticia de la  muerte por infarto masivo  del  reo  que intentaba llamar  la  atención en la  madrugada. La confidencia se expande sin comentarios por la  presencia de los  uniformados  y  el convencimiento de que el mayor  legado de la  muerte dejar sin libertad a los vivos.

viernes, 29 de octubre de 2010

Los Tributos del rey

La  Gaceta  Oficial  de la  Republica de  Cuba salio a  la venta  con  la publicación sobre las  resoluciones al tratamiento laboral  y salarial  para  los  trabajadores  disponibles e interruptos y  modificaciones al sistema  de  gestión  empresarial  cubano.
Los Decretos ponen  fin a  las  especulaciones existentes desde que el gobierno  anunciara el despido masivo de trabajadores en  el  sector estatal y el  levantamiento  de prohibiciones  para el trabajo  por  cuenta propia.
Como  esperábamos  los  decretos  llegan plagados de contravenciones  y tributos que dejan poco espacio a  la  prosperidad  de los  interesados en convertirse  en cuentapropistas.
El gobierno  dispone cobrar  hasta el 50%  de impuestos de los  ingresos  personales,  liberando  del pago a quienes ingresen menos de 5.000 pesos  al  año, 120 cuc según el cambio actual. Los cuentapropistas  que contraten fuerza  laboral deberán pagar el  25% del salario de cada empleado.  Prosigue el decreto  con una serie de tributos que según el semanario oficial Granma  están destinados a evitar el enriquecimiento del sector  privado.
Después que el gobierno diseño un país  sin economía,  intenta recuperarse  con la población sumida  en la pobreza y sin posibilidades  de  enfrentar el reto. Según las  opciones dejadas por  el sistema  durante mas  de  medio  siglo , los  cubanos estamos  acostumbrados   a  buscar  el pan día a  día,  incursionar en el mercado negro para subsistir  y   lucrar los  bienes  del  estado  como  forma  de  “resolver”  la  situación domestica.
Resulta inverosímil  idear de la  miseria  el negocio  privado para prosperar  de  forma  independiente. Como  increíble que  el sector privado adsorba  gran  parte de los desempleados  si  al  empleador  se le impone un desproporcionado  gravamen por  cada  trabajador con  el supuesto  fin de evitar la  explotación de  la  fuerza laboral hasta el momento  masacrada  por el  Estado con salarios discordantes de la oferta en  el  mercado  estatal.
Las regulaciones decretadas buscan el control  del  mercado  y extraer las ultimas gotas de  infortunio de la  población para salvar el  sistema económico centralizado  que desbarato la  economía  del  país donde el poder  económico es temido  por  el poder  político.
Estas  medidas no son más que el reflejo del  poderío  que ejerce el régimen sobre el país. No es  necesario ser  buen  observador para saber donde esta concentrada  la riqueza  escondida bajo  la  influencia de las altas esferas gubernamentales. Riquezas que no saltaran a incursionar en lo privado por su  procedencia corrupta. Ya sabemos que son sostenidas por la reverencia servicial y  cuando fallan  un grado  en su inclinación se vuelven el  blanco  de acusaciones  públicas, si antes no logran el  exilio.

Sin mercado  mayorista, con  el  peso tributario  sobre  los hombros, un sistema  de vigilancia basado en el  oportunismo y la consigna de que  la  economía de mercado forma parte de las armas  del enemigo  capitalista,  el gobierno establece su estrategia para eliminar cualquier vestigio de prosperidad económica privada, preparando el  cerco  desde  los  inicios.

En  lo adelante mas que bonanza escucharemos  de  operaciones  policiales como  el Plan Maceta que abonan el  terreno  para las prohibiciones  y derogación de los decretos    promulgados  por  conveniencia del  régimen. La desconfianza  que asumimos los  cubanos  no   es  mas que el  resultado de las  acciones  del  régimen que cada vez  que se enferma  se vacuna con  el pueblo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

                                                                Fuga

La  conocí una noche de escapada
y  allá en  la  vieja pérgola  escondida
derramamos  la fuente  de  la  vida
templando  el frió de  la  madrugada.

Al idilio puso fin la alborada
Y en los besos de nuestra despedida
quedòseme  el alma  adolorida
al sentir que en el  acto ella escapaba.


A su entrega quiero hacerle  honores
pero su gloria se pasea  por mis  venas
pues no he  visto miel  con los sabores
del ser que dejo  mi  alma  peregrina
cuando marchose sin decir  apenas
si volvería a besar su piel divina.

Cautiverio

He visto el cautiverio de tus hijos
al  punto que  del  ser  nada me  asombre,
en cárceles de lóbregos  prolijos
donde con trémula alma holga en hombre.

En  las  exequias he visto el  placer
de quienes ansían ceñir la muerte,
ante el agudo espanto padecer
por  legamos que el plàcet en  ellos vierte.

Quebrados he visto en atroz martirio
esperanzas de  místicos santuarios,
conjurado  sal tiempo, magros  cirios,
ahogados por argucias y sudarios

Cuantas visiones hacinan la  espera
nostalgia réproba,  desconocida,
henchida gravidez  de  las  cadenas,
pecados  sin alma, alma  sin vida.

¿Dónde engendra la  injuria su amargura
cuando sopla  y marchita nuestro tiempo?
¡como azota este mal que ya perdura!
¡como  expiran los ojos  del lamento!

*/

A Mirurgia
Poema  escrito  eternamente a  ella 
y la  esperanza de inmortalizar su beso.


Silencio  solicito a  la  mañana
al  céfiro  no  dancen los  ramajes,
matiz de la  luz bordado en  la esperanza
callados queden los trinos que se  afanan
al  cielo  colorar  con sus tonadas
al  resplandor  armónico  del alba
ufania de colinas y montañas.
Silencio  solicito a  la mañana:
al maternal  arrullo de las  palmas 
entre músicas de arpas  y salterios
a  la voz de  florestas y sabanas,
al torrente cristal donde se mira
la  luna en  noches desiertas y el  sol
brilla como oro en  el  cuello  de una dama.

Silencio  solicito a la  mañana:
que  el celaje interrumpa la partida
inerme  niebla aguarde  en  las  praderas
sabaticen los ángeles  sus alas
panes  y peces, señor, no se  esparzan,
detenido  en el mar quede el  milagro
y camine su beso  sobre el  agua.


Silencio  solicito  a  la  mañana:
al elíseo sitio  donde  almas
la enamorada  sonrisa  no espanta;
al silbador  de indulgencias malsanas
cual fementido espectro  disfrazado
crueldad del miedo  a lagrimas  audaces
que bautizan  las  horas matinadas.
Silencio  solicito a  la mañana:
las flores  al  rocío  no  se rasguen,
un instante sin cantos ni  palabras
y el   tiempo  detenido ante estas ganas.
Solo fervor, sus labios  y  mi calma.
Silencio al Dios de  las  alturas
                                                     para sentir  el  beso de  mi hermana

viernes, 22 de octubre de 2010

poesia

Hoy como nunca fui presa de sus bezos
y  en el intento de  eludir su ambición
quede atrapado en el deleite de sus labios
enardecida  el  alma, corrientes  de fuego
sometieron mi  juicio  a  su  voluntad.
Recorrí su piel con cien  manos de ganas
arruine su peinado   con  la furia  de  dios
y  ella no se  como,  en un abrazo
tallo en mi cuerpo el  desnudo de dos.
Cerraron  filas las  hierbas color esperanza
y  en cómplice silencio con  las  flores blancas
ocultaron  con celo  la  alcoba improvisada.
El   cielo vestido de luto estrellado
cayo como  manto sobre nuestros cuerpos
la cordura excitada menosprecio los limites,
el  temor  humano estremeció de deseo
y ya sin remedio, a  su  embrujo atado
un suspiro en  mi oído nos elevo al  cielo.
Manchados de noche, hierbas y flores
juramos amarnos  hasta  el  fin de los días
y no quise prometer mas por miedo al  quebranto.

Hoy  como  nunca soy presa de sus besos
en sueños la  evoco, la llama  el recuerdo
de habernos amado como   dos infieles
que les  basta un  segundo para el beso  eterno.
No he repetido  otro vano intento
de escapar  del idilio que  me duele tanto
porque de su cuerpo quiero vivir preso
porque ya no vivo  si no esta a mi  lado

Historia de los milagros

Historia de los  milagros
6:00  am
         Los pájaros que duermen en los flamboyanes de la  avenida no  dejaron de  chillar durante  la madrugada en   vano intento de protesta  por  la  lluvia que  les  martirizaba el descanso  y no  cesaría hasta el atardecer. Acostumbrado a  despertarme con el barullo de  las aves, la noche se  convirtió en largo  amanecer que  agraciado con  la lluvia  invernal convidaba  a  permanecer entre sabanas  por  el  resto  del día.
       Contra mi  voluntad una fuerza  extraña me expulso de la cama y antes de  imaginarlo  estaba listo para salir y ejecutar  el plan del  día  pero   sin  la menor idea  de  cómo, mientras el cielo  estuviera  descargando  estornudos sobre las envejecidas calles  de La  Habana.
         Al fin decidí, paraguas en mano cruce la puerta de la casa como Quijote con su lanza preparado  para la batalla  contra los molinos  de  viento que trituran la voluntad del  mas afanado en  mi  tierra. Un vestigio  de  cordura me  detuvo en  el portal del edificio a  esperar que  la lluvia moderara  su forma  e  igualáramos las armas con  las  que  nos  enfrentaríamos,  yo  con  mi potente sombrilla  y ella con su  invencible  gravedad. Como no  se  equilibraban  las fuerzas  decidí  reforzar mi defensa con  una estrategia  difícil  de  lograr, sobre todo bajo el intenso ataque del agua. Resguardado por  la sombrilla salte  hacia  la calle, alzando  la mano con ímpetu  necesario  para vencer, combine el movimiento  con  un grito:                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
-¡Taxi!
         Comenzaron los milagros. El taxi se  detuvo, dentro el chofer abrió  la puerta  y para colmar el portento, no  tuve  que  preguntar al taxista  hacia  donde se  dirigía. Un taxi de moneda nacional a  mi  disposición. ¿Estarán cobrando valor los mártires impresos en ellas? Sentí lujuria.
          El prodigioso taxi se parqueo justo  en  la puerta del Consulado español de forma tal que no   fuera molestado  por la mas mínima  gota  de  lluvia. La paz que  me invadía  se  convirtió  en  jubilo   cuando después de ver las largas filas para trámites  consulares y preguntar  por  la última persona  para  la  gestión que debía  hacer, el custodio con   forma  casi celestial me  advirtió  que no   había nadie, podía  pasar  cuando estimara. Reacción: pasmado. No  merecía tantos milagros, al menos en  tan poco  tiempo.
      Cuando atravesé la puerta  nadie  pregunto a  donde  me  dirigía, era  invisible. Inmóvil, como  si  esperara  por  mí el funcionario parecía un maniquí  detrás del vidrio. Después de  recogido  el documento una  voz  menciono mi  nombre, la notaria; la misma  persona  que  desde  el pasado mes de noviembre trataba de  localizar  para  que me  devolviera  el pasaporte olvidado  en su  oficina. Llamaba  con  insistencia y cuando gano  mi  atención  se  disculpo por  no haberme  hecho  llegar el  documento debido  a que desconocía  la dirección de donde vivo. Detalle  las desventuras en los intentos por verla para recoger  el documento  y nos  despedimos con el dulce alivio  que reporta  el perdón.
            Con  la   certeza de   haber sido  tocado por la  mano  celestial decidí  dejarme vencer por  el cielo. Abrí la sombrilla y  cantando  bajo la lluvia comencé el regreso  a  la casa. Por  el camino el incendio  de un edificio  me detuvo  por unos minutos pero continúe la marcha   para no  dar  ventaja  al temporal  que ya  tenía mis  pantalones  empapados. Algo  temeroso  por  los  derrumbes sorteaba la avenida  comercial  de  Galiano que  mantenía  sus tiendas   cerradas  por la interrupción de la  corriente eléctrica  lo  que provocaba  con  énfasis la aglomeración   de  transeúntes que aguardan la  escampada conveniente para  continuar camino; el paso  de los  camiones de  bombero  los mantenía entretenidos como si observaran ovnis  volando  en la misma  dirección.
     Cuando doblaba  la intercepción de  las avenidas  de  Galiano  y Reina  la  voz  de  un niño            llamo  mi atención. Al principio  pensé  que  pediría  algo  de  dinero para comprar  golosinas, intente continuar  camino  pero  su insistencia venció la  omisión. El niño  de unos  ocho años indagaba sobre el lugar donde arreglaban espejuelos. En cuanto le  indique  el  sitio, en  el que  casualmente  había estado  el  día  anterior, me pidió que  si  hacia  camino  lo  acompañara.
      En  el trayecto  me explico  que había usado los la gafas de   su  papa  y se  le había perdido  un  tornillito con  su tuerquita  minúscula   muy  sui generis, repararlo  le  costaría  diez  pesos  y  el solo  tenía cinco  por lo  que debía pedir el favor para pagar la mitad del precio. Le  pedí mostrarme  los  espejuelos y para  mi  asombro la  pieza  que le  faltaba era igual  a la que había sustituido  el   día  anterior,  en  el mismo  lugar hacia donde  debía  dirigirse  el muchachito.
       Veinticuatro  horas antes estuve  en el taller de  reparación de  espejuelos porque uno  de los  dos minúsculos tornillitos se me había  extraviado. Como no  tenía el modelo  me propusieron cambiar  la pareja devolviéndome el que   quedo  solitario  en  el plástico. Ante la insistencia del reparador  eche el  tornillito  en la  billetera sin encontrar razones  para  ello.
       Aun llevaba en el bolsillo la pieza  que un niño  necesitaba  para volver a  ser niño, porque  un chico  con  preocupaciones se convierte  en adulto. Cuando  le  mostré  el tornillito  que combinaba con el par que se mantenía en las gafas, el  pequeño abrió  su rostro  a   la alegría al punto  de  olvidar  abrir  su débil sombrilla  cuando  nos disponíamos  a  cruzar  la  calle.
      Nos  sentamos en  estantería   de  una  tienda  abandonada y ambos  tratamos  de reconstruir   lo dañado  en  los espejuelos  del padre  de  aquel niño que no  se  percato  del milagro de  haber seleccionado entre la multitud a la  persona  que  llevaba  en el bolsillo  la solución exacta de su dilema.    
  Cuando llegue a  la  casa  tenia la  ropa   empapada, la  lluvia  se  jactaba de  su victoria y yo la  dejaba que  sonriera  sobre mi  cuerpo. A fin de  cuenta  estoy  convencido  que cuando  Dios  estornuda nos bendice  en la  tierra.